
A través de diez rutas cuidadosamente planificadas, el corazón de Castilla vuelve a latir, invitando a los visitantes a redescubrir su compleja identidad. Como parte del proyecto Innova Experiencia Andalusí, estas rutas son especialmente creativas al fusionar historia, narrativa y cultura local en una experiencia de viaje contemporánea. Con cada monasterio, fortaleza y calle empedrada que susurra historias de fe, comercio y arte, son más que simples lugares para visitar; son lugares para experimentar el espíritu de la tierra.
En Toledo, el proyecto fue presentado con entusiasmo contagioso por Patricia Franco, consejera de Economía, Empresa y Empleo de la región. Destacó cómo la cooperación entre empresas privadas y organismos públicos ha demostrado ser increíblemente exitosa en la diversificación del turismo y la creación de empleo a largo plazo. Su optimismo coincide con la creciente idea de que los viajes basados en el patrimonio tienen el potencial de impulsar la revitalización cultural y económica.
| Enfoque | Promoción del patrimonio histórico, cultural y gastronómico a través de rutas turísticas innovadoras |
|---|---|
| Nombre del proyecto | Innova Experiencia Andalusí |
| Número de rutas | 10 rutas en Toledo, Cuenca, Ciudad Real, Albacete y Guadalajara |
| Temas principales | Legado andalusí, fe medieval, fortalezas, literatura y gastronomía |
| Financiación | Fondos Europeos Next Generation |
| Organizador | Gobierno de Castilla-La Mancha y socios turísticos privados |
| Fecha de lanzamiento | 22 de septiembre de 2025, Toledo |
| Objetivo principal | Revitalizar el turismo local y resaltar la identidad histórica de Castilla |
La ruta de La Medina de Tulaytula, con centro en Toledo, ofrece una vibrante visión de la cultura andaluza. Los visitantes pueden pasear por zonas que han influido en la identidad castellana durante siglos, como el Alcázar, la Mezquita de Bāb al-Mardūm y la Puerta de Bisagra. Cada lugar rebosa vida, con historias y arquitectura que combinan de forma extraordinariamente armoniosa la convivencia y la fe. La Sinagoga de Samuel ha-Leví, un edificio que sirve como un recordatorio poético del patrimonio multicultural de Toledo, también forma parte de la ruta.
El curso del río desde Toledo hasta Talavera de la Reina se sigue en el segundo itinerario, Medinas del Valle del Tajo. Los viajeros se encuentran con las torres de Segurilla, la ciudad oculta de Vascos y las ruinas de Maqueda a lo largo del camino. La narrativa de la experiencia es extraordinariamente clara; cada fortaleza ofrece belleza y contemplación, a la vez que es testigo de siglos de lucha y construcción de la paz.
Del Silencio Monástico a la Defensa de Tulaytula explora la historia defensiva y espiritual de Castilla. Antes de llevar a los visitantes a los castillos de Peñas Negras y Almonacid, se hace una parada en Santa María de Melque, uno de los primeros templos cristianos de España. Estos lugares son especialmente simbólicos porque combinan la fuerza práctica y la devoción monástica que caracterizaron a la Castilla medieval. Hojear las páginas de una antigua crónica es notablemente similar a caminar entre estas piedras antiguas; cada paso revela gracia y resiliencia.
El Territorio Andaluz en Relación con las Directivas Militares. La ruta conecta Toledo y Ciudad Real, uniendo los castillos de Peñarroya y La Estrella con los campos de azafrán. Aquí, los tonos dorados de la tierra reflejan el genio de una sociedad que antaño floreció en armonía. Este viaje demuestra eficazmente cómo el turismo rural puede revitalizar paisajes abandonados al vincular agricultura, patrimonio e identidad.
La arqueología y la gastronomía se combinan en Ciudad Real a lo largo de la ruta de los Caballeros Omeyas, Almohades y Calatravos por La Mancha. Los visitantes pueden disfrutar de especialidades regionales como las Berenjenas de Almagro mientras exploran Calatrava La Vieja, Alarcos y Miraflores. En la expresión cultural de Castilla, la gastronomía, la memoria y la arquitectura forman una trinidad inseparable, como lo demuestra esta experiencia sensorial e histórica.
La ruta de las Sinagogas y las Fortalezas de Santiago de la Sierra de Alcaraz lleva a los turistas a través de Alcaraz, Yeste y Socovos, más al sur de Albacete. Las torres y puentes de estos pequeños pueblos, notablemente resilientes, son testimonio de la artesanía de la Edad Media. Cada fortaleza narra historias de peregrinaciones, rutas comerciales y conflictos librados por creencias y un sentido de pertenencia, además del territorio.
La ruta Intiŷŷāla: Un Distrito Agrícola en la Cora de Tudmir introduce al visitante al espíritu rústico de Castilla. Los paisajes de Caudete, Alcalá del Júcar y Chinchilla de Montearagón están influenciados por los ciclos del suelo y el agua. Ejemplos particularmente creativos de gestión sostenible del territorio, anteriores a las normativas ambientales contemporáneas, son las terrazas, pozos y canales que se encuentran a lo largo de esta ruta.
La ruta Kunka y la Cora de Santaver en Cuenca revela una increíble combinación de belleza arquitectónica y natural. Mientras monasterios como el de Uclés hablan de fe y erudición, castillos como los de Belmonte y Alarcón se alzan majestuosos sobre los valles. La armonía entre paisaje e historia de la ruta resulta muy adaptable, ofreciendo algo de interés tanto a senderistas como a historiadores.
Otra experiencia intensamente conmovedora es Wād al-ḥaŷarah en Guadalajara: Del Valle del Henares a La Alcarria. Atraviesa campos de lavanda que enriquecen la experiencia sensorial del viaje, desde las murallas andaluzas de la ciudad hasta Zorita de los Canes y Cogolludo. La atmósfera tranquila que crea la combinación del aire fresco de las tierras altas con el aroma a lavanda es casi cinematográfica.
La colección se completa con Paisajes de Sal entre Atienza y Molina de Aragón. Antes de llegar al magnífico castillo de Molina de Aragón, la ruta serpentea por Atienza, Sigüenza y las históricas salinas de Imón. El viaje es una maravillosa metáfora de la propia Castilla, reflejando tanto la generosidad de la naturaleza como el ingenio humano.
Estas rutas son historias, no meros mapas. Animan a los turistas a pasar por alto los monumentos, a sentir el pulso de la tierra y a explorar con curiosidad. El proyecto ha impulsado significativamente las economías locales al unir comunidades rurales y pequeños pueblos, generando empleo e inspirando a las nuevas generaciones a mantener sus raíces culturales. Este proyecto resulta increíblemente relevante y urgentemente necesario en un momento en que muchas zonas rurales están experimentando despoblación.
El énfasis en la colaboración de este proyecto es lo que lo hace tan inspirador. El gobierno ha creado algo increíblemente fiable y con un gran impacto emocional gracias a la estrecha colaboración con familias, historiadores y artesanos locales. Representa una tendencia más extendida en Europa, donde los turistas buscan más que solo lugares para visitar; también buscan profundidad y autenticidad.
La iniciativa también ha recibido elogios de líderes culturales. Estas rutas son «una forma de recorrer el alma de España», según el actor español Antonio de la Torre. Su declaración expresa a la perfección la esencia emocional del proyecto: cada viaje por Castilla se convierte en un diálogo entre el pasado y el presente, una sutil admisión de que la tradición puede, de hecho, guiar el futuro.
